Las mascotas del antiguo Egipto (Fotos)

El culto a los animales en el antiguo Egipto recuerda a la práctica religiosa de los pueblos primitivos. La explicación es simple, ya que el hombre primitivo era mucho más dependiente del animal de lo que lo somos hoy en día. El modo de vida del hombre en esa época estaba fuertemente influenciado por la presencia de animales salvajes, a los que tuvo que adaptarse.

gatos egipcios
Los gatos egipcios eran considerados sagrados y también eran una mascota entre los faraones y gente de rango alto.

Vivía de ellos, pero también estaba amenazado por ellos. Debido a su instinto, los animales parecían mucho más infalibles que los humanos. Pero esto no se limitaba sólo a su fuerza física. Daban la impresión de tener ciertos poderes espirituales superiores a los del hombre.

Así que sucedió que algunos animales recibieron un estatus más alto que el de los humanos. Por consiguiente, el animal era venerado por su superioridad espiritual y sus poderes divinos.

Monos egipcios
En egipto algunos monos también eran mascotas, algunas veces también los momificaban y los enterraban con sus amos.

La concepción animal de Dios se basa más bien en una conciencia humana primitiva general. Los antiguos egipcios fueron más allá de esto al humanizar las imágenes de Dios. Sin embargo, estas imágenes de Dios conservaban características animales, por ejemplo, dándole al dios una cabeza de animal. Las tradiciones sagradas son difíciles de cambiar, por lo que el culto a los animales siempre jugó un papel importante en el antiguo Egipto, aunque sufrió ciertos cambios.

momia perro egipcio
Los perros también eran mascotas en esa época. Algo que no ha cambiado en la actulidad. En esta foto puedes observar la momia de un perro.

Los símbolos de los cultos a los animales tenían dos formas diferentes:

Un animal hecho de piedra, madera o arcilla era venerado como un ídolo.
Se adoraba a un animal vivo (que debía tener ciertas características). Se consideraba como la encarnación de un dios.
En tiempos prehistóricos, la adoración de los animales vivos en lugar de las estatuas había predominado, pero esto cambió con el tiempo.

Las consecuencias del culto a los animales

Los animales que eran venerados como consustanciales a un animal de Dios no disfrutaban de un culto y no eran enterrados de manera fastuosa. Sin embargo, se les cuidaba, lo que también incluía a sus propias mascotas, por ejemplo, gatos, perros o serpientes. Si estaban en peligro, por ejemplo, cuando estallaba un incendio, se hacía todo lo posible para salvarlos. También se les lloraba cuando morían. Los animales que vivían en la naturaleza y que pertenecían al género de un animal sagrado eran recibidos con cierta reverencia. También se les cuidó estableciendo zonas de alimentación.

Animales sagrados egipcios – Anubis

perro egipcio

El culto a los animales también causó la degeneración del culto a los animales, por ejemplo, si el animal era muy venerado, de modo que uno no se defendía ni siquiera en caso de un ataque mortal. Así, la persona asesinada fue felicitada, ya que el ataque fue interpretado como un acto misericordioso del dios correspondiente. El exagerado culto a los animales también dio lugar a luchas de fe. Esto se debió al hecho de que los animales de Dios no se consideraban igualmente santos en todo Egipto. Por lo tanto, los perros fueron sacrificados en algunas áreas, que a su vez fueron considerados como animales sagrados en otras áreas de Egipto. Tales diferencias religiosas fueron combatidas con armas.

El culto a los animales fue de naturaleza sombría en todo momento, lo que llevó a conflictos y malentendidos. Por un lado, la creencia popular deificó al animal hasta la última consecuencia.

Por otro lado, la doctrina de los sabios decía que había una distancia entre el dios y el animal y que el animal era sólo un signo del dios. Esta dicotomía no pudo ser eliminada, más bien se profundizó. El animal no podía ser tanto el medio como la meta visible de la adoración. No hay que olvidar que el animal debe ser el mediador de lo divino.

Decubrimientos de animales momificados.

Las autoridades egipcias han desvelado tesoros de animales momificados y estatuas en condiciones notables.  Los hallazgos incluyen grandes felinos, cobras y cocodrilos momificados. Hay docenas de gatos momificados, 75 estatuas de gatos de madera y bronce, pájaros momificados, hasta hay un escarabajo momificado tres o cuatro veces más grande de lo normal. Los expertos dicen que el algunas de estas momias se remontan al siglo VII a.C.

De los cinco grandes gatos salvajes momificados, dos han sido identificados como cachorros de león. Mientras tanto, tres de ellos aún no han sido identificados. El jefe del Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, Mostafa Waziry, no está muy preocupado. Es uno de los muchos que creen que este impresionante alijo de reliquias impulsará el turismo en el país.


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